La motivación es un elemento
esencial en el aprendizaje del estudiante, pero la dificultad es como
motivarlos, haciendo que se esfuercen y se interesen por comprender y aprender,
sabiendo que cada estudiante es diferente a la hora del aprendizaje. Primero
hay que identificar los factores que condicionan la motivación en la ejecución
de tareas académicas.
Lo primero es que el conocimiento a adquirir este
relacionado con sus metas u objetivos trazados, segundo el poder superar
dificultades propuestas, y el tiempo y esfuerzo que les va llegar lograr en
adquirir el conocimiento.
Una forma de llegar a una
motivación intrínseca por parte del estudiante es cuando percibe una utilidad
en el aprendizaje recibido, donde incrementa sus competencias y a su vez
disfruta de ellas mismas. Es cuando el estudiante supera su aburrimiento
trabajando en competencias personales, teniendo un efecto positivo, esto
contribuye a incrementar la autoestima. Debe conocerse también estrategias al
aplicar incentivos extrínsecos, debido que el aumento de la misma disminuye los
intereses intrínsecos. Otro factor a considerar es que el aprendizaje que vaya
a recibir sea por interés propio del estudiante y no por obligación, ya que si
siente obligado para desaparecer la autonomía, y se sentirá una marioneta
obligado a estar en clase, claro está que todo esto hace desaparecer el
esfuerzo e interés llevándolos a una deserción.
La buena relación entre profesor
y estudiante una fuente generadora de motivación, debida a que el estudiante se
sentirá aceptado como es, también una buena retroalimentación de las clases
hará que el estudiante pueda mejorar su aprendizaje.
La percepción del estudiante
hacia actividades o tareas que demanden mucho esfuerzo se considera lo
contrario a la motivación, es aquí la implicación del poder modificar la
percepción de la mismas dividiéndolas en pasos orientado a sus logros.
Los profesores deben tener
conocimientos metodológicos para todo el proceso de aprendizaje se de una mejor
manera, motivando a sus alumnos. Una clase que facilite la compresión, evite
los bloqueos y maximicen la experiencia. Como también ya descrito la ayuda
dentro y fuera de clase.
La motivación en el aprendizaje
se ve en todo el proceso de estudio de los alumnos. Veroff (1969) y Stipek
(1984) señalan las existencias de ciertos cambios evolutivos en las
características de la motivación con que los alumnos afrontan las tareas
escolares. Estos cambios a medida que se los niños se hacen mayores, aumenta el
comportamiento derrotista. Cuando el niño ingresa a la escuela es guiado con
una atención más centrada en el alumno, donde no se centran en el resultado si
no en el proceso de hacerlo bien, a medida que va avanzado el niño entra en un
ambiento más estructurado donde sacar una buena nota es una obligación para
pasar de año, y es cuando comienza el miedo al fracaso, es por el cual tienen
miedo a equivocarse, no preguntar por ser rechazados, buscan realizar tareas
fácil para evitar lo que conlleva tener buena nota. Guichard (1993) manifiesta
que los estudiantes que acumulan experiencias de fracaso, no solo perciben el
aprendizaje como incompetente sino también la escuela y que la verdadera
experiencia se aprende en la práctica trabajando.
Para fomentar la motivación por
el aprendizaje se necesita hacer que los alumnos tengas el deseo de aprender en
vez de tener que aprender por metas externas.


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